Aquí van unos sencillos consejos que espero te sean útiles si no tienes muchos conocimientos de sonorización. Están sacados de publicaciones técnicas de Shure y de mi experiencia personal.

GUIA DE SUPERVIVENCIA SOBRE EL ESCENARIO
Intenta obtener el mejor sonido acústico de tu instrumento antes de sonorizarlo.
Utiliza un micrófono con una respuesta de frecuencia adecuada a tu instrumento, tratando de dejar fuera las frecuencias que no vayas a producir.
Como primera aproximación al lugar en el que colocar el micrófono, siempre que el volumen del instrumento lo permita, puedes probar a taparte un oído y escuchar con el otro. Muévete hasta encontrar el lugar más idóneo. Coloca ahí el micro para empezar. Cuanto más apuntes con el micro al instrumento más brillante obtendrás el sonido.
Para recoger más reverberación de la sala y ruido de ambiente aleja el micrófono del instrumento. Pero ten en cuenta que si doblas la distancia entre instrumento y micro el umbral antes del acople disminuye en 6 dB.
Acerca mucho el micrófono al instrumento sólo si es necesario, ten en cuenta que si está a menos de 25 cm, el micro “colorea” el  timbre del instrumento. Los micrófonos direccionales (cardioides, supercardioides e hipercardioides) tienen efecto de proximidad. Esto significa que a menos de esa distancia los graves se realzan más que el resto de las frecuencias y que deberás ecualizar en la mesa o utilizar un micro que tenga los graves atenuados. Sin embargo, a más de 60 cm, la respuesta en graves cae drásticamente.
Utiliza el menor número de micrófonos que te sea posible. Ten en cuenta que cada vez que doblas el número de micros disminuyes en 3 dB el umbral antes del acople a la vez que estás aumentando el ruido general del sistema.
Si utilizas varios micros para una misma fuente sonora, la distancia entre ellos deberá ser al menos 3 veces la distancia que hay entre micro e instrumento. Así, si sonorizas con dos micros una gaita a 15 cm. de ella, la distancia entre los micros deberá ser de por lo menos de 45 cm. Esto es para evitar que lo que recoge uno de ellos anule parte de lo que recoge el otro.
Deberás tener en cuenta el patrón polar (direccionabilidad) de tu micro para saber dónde te va a dar menos problemas un monitor. Trata de colocarlo en el ángulo nulo de tu micro. El ángulo de captación de un cardioide es de unos 130, y el ángulo nulo está en los 180. Por lo tanto, el monitor debería de estár justo detrás del micro. El supercardioide tiene un ángulo de cobertura de 115 y nulo de 125, mientras que los hipercardioides recogen en 105 y el ángulo nulo está en los 110, por lo tanto su monitor debería de estar bastante lateral. Hipercardioides y supercardioides vemos que también recogen bastante sonido justo por su parte trasera.
Para reducir ruidos de manejo del micro trata de usar soportes amortiguados. También los micros omnidireccionales recogen menos, pero pueden volverte loco con los acoples.
En el caso de las voces, para evitar golpes de aire con la “p”, “b” y “t” trata de colocar el micro pegado a los mismos labios o a más de 8 cm. de la boca, ya que esa es la distancia crítica.