El micrófono se sujeta a un anillo de silicona que amortigua las vibraciones mecánicas del instrumento. De ahí a un flexo metálico para terminar en una pinza que puede colocarse directamente en el instrumento o en un clip de fijación rápida.

El micrófono es muy ligero y permite ir sujeto únicamente por el cable, lo que nos ayuda a amortiguar las vibraciones y ruidos de golpeteos no deseados.